Alegres trópicos
o la pesadilla de Spinoza
Autorx: Jean-Christophe Goddard
¿Quién resistiría a la más terrible de las tentaciones, la tentación de amar, de responder a la inmensa necesidad de una diosa amante, a la idea tupi de un sol femenino, Guaraci o la Sustancia absolutamente infinita, de la cual cada uno nace proporcionalmente a su aptitud para amar todas las cosas, sin importar su rango en la escala especulativa de los seres, como tantas otras personas únicas, de esencias inimitables, y para amarse, para gozar de sí mismo a través de esta alteración insaciable y alegre de sí por todo lo que no es suyo? ¿Quién resistiría a su imperiosa exigencia de amor indiferente, total, a esta extraordinaria exigencia de amor divino, a esta demanda de un Dios inmenso, neptuniano, Natura naturans, haciendo simplemente todo lo que hace, de infinidad de maneras, ninguna más conveniente que otra?
Deus sive Pindorama.
18000 ARS